El ordenador hace mucho ruido: por qué pasa y cómo reducirlo
Si el ordenador hace mucho ruido, lo normal es que sea un ventilador girando deprisa porque el procesador se está calentando. Las causas más habituales son un programa que tira de la CPU, polvo acumulado en el disipador y las rejillas, o un modo de energía de máximo rendimiento. Antes de abrir nada, mira qué está usando el procesador, baja el modo de energía y limpia las entradas de aire. Si lo que oyes es un roce, un chirrido o un tictac, ya no es cuestión de carga de trabajo, es una pieza que empieza a fallar.
Ruido normal y ruido que avisa de una avería
Un ventilador que sube de vueltas cuando el equipo trabaja no está roto. Microsoft lo explica en su página sobre el comportamiento del ventilador en los Surface. La velocidad se ajusta a la carga, y cuanto más rápido gira, más se oye. Con una temperatura ambiente por encima de 25 °C se encenderá más a menudo, y en las primeras 24 horas de un equipo recién estrenado también, porque Windows está instalando actualizaciones y sincronizando archivos en segundo plano.
Otra cosa son los chirridos y los golpes. La misma página de Microsoft dice que el ventilador nunca debe sonar como si algo estuviera roto, e Intel incluye entre los síntomas de un ventilador averiado los ruidos de roce, los golpes o un tictac, como si una de las aspas tocara algo.
Mira qué programa está tirando del procesador
Es lo primero que conviene mirar, porque no cuesta nada.
- En Windows, escribe administrador de tareas en el cuadro de búsqueda, ábrelo, pulsa Más detalles si hace falta y haz clic en la columna CPU para ordenar los procesos por consumo. Cerrar lo que no necesitas baja el uso del procesador y, con él, el ventilador.
- En el Mac, abre el Monitor de Actividad y pulsa en CPU. En la parte inferior verás qué porcentaje usan el sistema, tus apps y cuánto queda libre.
- En Ubuntu y otros escritorios GNOME, abre el Monitor del sistema, ve a la pestaña Procesos y ordena por % CPU. La ayuda de GNOME recuerda que un proceso colgado puede quedarse usando el 100 % del procesador.
Si el ruido empieza nada más encender, revisa también los programas que arrancan solos con el sistema. Tienes los pasos en la guía para quitar programas de inicio en Windows 11 y 10. Y ojo con un consumo alto que no sabes de dónde sale. Microsoft avisa en sus consejos para mejorar el rendimiento de que el malware puede consumir procesador y disco, y propone un examen rápido desde Configuración > Privacidad y seguridad > Seguridad de Windows > Protección contra virus y amenazas.
Baja el modo de energía
En Windows 11 está en Inicio > Configuración > Sistema, dentro del apartado de energía y batería, en Modo de energía, con tres opciones: mejor eficiencia energética, equilibrado y mejor rendimiento. Microsoft lo explica en cambiar el modo de energía y, en el caso de los Surface, dice claramente que el modo recomendado limita la velocidad del ventilador y da un funcionamiento más silencioso, mientras que el de mejor rendimiento deja que el equipo se caliente más. No todos los equipos muestran este ajuste, depende del fabricante.
En GNOME tienes lo mismo en el panel Energía, apartado Modo de energía, con los perfiles Rendimiento, Equilibrado y Ahorro de energía, según su ayuda oficial. Equilibrado es el que viene por defecto.
Limpia el polvo y despeja la ventilación
Con el tiempo, el polvo se acumula en los ventiladores y el aire deja de circular. Intel, en su guía de síntomas de sobrecalentamiento, pide revisar si hay polvo en todos los ventiladores, sobre todo en el del disipador del procesador, y comprobar que las rejillas de entrada y salida de aire están limpias. También que ningún cable o componente tape la entrada del ventilador ni corte el paso del aire dentro de la caja.
Apaga y desenchufa el equipo antes de tocar nada. En un portátil, o en un ordenador de marca que siga en garantía, mejor que lo haga el servicio técnico. Intel, de hecho, recomienda contactar con el fabricante cuando el problema de temperatura es de un equipo de marca como Acer, ASUS, Dell, HP o Lenovo.
Cuando el ventilador o el disipador ya no dan más
Si después de todo eso sigue sonando, toca mirar el hardware. Intel recuerda que los ventiladores tienen una vida útil y que los de mala calidad dejan de funcionar antes. En un ordenador de sobremesa montado por piezas, su lista de comprobaciones incluye que el ventilador esté bien conectado a la placa base, que el disipador esté bien sujeto, que la pasta térmica entre procesador y disipador no se haya degradado y, como último paso, cargar los valores por defecto de la BIOS o actualizarla. Si el ventilador hace ruido mecánico, Intel propone probar con otro que funcione.
Que el procesador llegue a su temperatura máxima mientras trabaja a tope no es, por sí solo, una avería. Intel explica que sus procesadores vigilan su temperatura y ajustan la frecuencia y el consumo para no dañarse, y que alcanzar ese límite con una carga sostenida no tiene por qué ser preocupante. Lo que sí avisa de un problema es que el equipo se apague solo al poco de arrancar o que vaya lento sin motivo.
Si el ruido no sale del ventilador
En equipos con disco duro mecánico, el ruido puede venir del disco. Si oyes chasquidos repetidos, no esperes: haz una copia de seguridad de lo importante y revisa su estado con las herramientas de la guía para reparar discos duros dañados y recuperar particiones.
Revisado y actualizado en octubre de 2026.
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