Saltar al contenido
LINWIND de Windows a Linux

~/bitacora

Cálculo mental para el día a día: descuentos, IVA y ofertas de cabeza (y practícalo aquí)

Marcos · · 7 min

Casi todas las cuentas de la compra salen con cuatro gestos. El 10 % de cualquier precio es correr la coma un sitio, y de ahí sacas el resto de porcentajes con mitades y dobles. Para sumar el IVA calculas el porcentaje y lo añades, pero para quitarlo divides el total entre 1,21 (o entre 1,10 o 1,04), no le restas el 21 %. Una cuenta entre varios se parte en trozos que se dividan bien. Y una oferta se compara por el precio de cada unidad o de cada kilo, no por el cartel.

Aquí tienes una práctica para soltarte. Eliges qué quieres repasar y el nivel, y te salen 10 preguntas al azar con cronómetro y, en cada una, el truco para hacerla de cabeza. Funciona en el navegador y no guarda nada.

Qué quieres practicar
Nivel

Son 10 preguntas. Escribe la respuesta en euros, con coma o con punto para los céntimos (12,50 o 12.50), y pulsa Intro o Comprobar. El reloj se para mientras lees la explicación de cada respuesta. La práctica funciona en tu navegador y no guarda nada.

Todos los porcentajes salen del 10 %

El 10 % de un precio es el mismo número con la coma un sitio a la izquierda. De 60 € es 6 €, de 47,50 € es 4,75 €. Con ese dato a mano, los porcentajes que se ven en las tiendas son mitades, dobles o sumas:

Porcentaje Cómo sacarlo Con 60 €
10 % Corre la coma un sitio 6 €
5 % La mitad del 10 % 3 €
20 % El doble del 10 % 12 €
15 % El 10 % más su mitad 6 + 3 = 9 €
25 % La cuarta parte: la mitad de la mitad 15 €
50 % La mitad 30 €

Con eso ya tienes el descuento. Una chaqueta de 60 € con un 15 % menos cuesta 60 menos 9, o sea 51 €. También puedes ir directo a lo que pagas. Con un 20 % de descuento pagas el 80 %, y con un 25 %, tres cuartas partes del precio.

Cuidado con los descuentos encadenados. Un 20 % y después «un 10 % adicional» no suman un 30 %. Sobre 100 €, el primero lo deja en 80 y el segundo quita el 10 % de esos 80. Pagas 72 €, un 28 % menos.

Sumar el IVA y, sobre todo, quitarlo

Según la Agencia Tributaria, el tipo general de IVA es el 21 % y los reducidos son el 10 % y el 4 %. En su tabla de 2026 el 4 % aparece como tipo superreducido, y es el del pan, la leche, los huevos, las frutas y verduras naturales, los libros y los medicamentos de uso humano. Al 10 % van, entre otros, el resto de los alimentos (el alcohol y los refrescos con azúcar o edulcorantes añadidos pagan el 21 %), los restaurantes y el transporte de viajeros. La tabla cambia y la Agencia publica una nueva cada año.

Sumar el IVA es calcular el porcentaje y añadirlo. El 21 % se saca como el 20 % más el 1 %, que es correr la coma dos sitios. Con 40 €, el 20 % son 8 y el 1 % son 0,40, así que el IVA es 8,40 € y el total, 48,40 €.

Quitar el IVA es dividir, no restar

Una factura de 121 € con el 21 % incluido tiene una base de 100 €. Si le restas el 21 % a 121 te salen 95,59 €, y no cuadra, porque el 21 % se calculó sobre la base y no sobre el total. Por eso la cuenta buena es dividir 121 entre 1,21. Con el 10 % se divide entre 1,10, y con el 4 %, entre 1,04.

De cabeza, esa división es más fácil al revés. Busca una base redonda que encaje y comprueba. Si 100 más su 21 % dan 121, la base es 100. Con 60,50 € pruebas con 50, que con su 20 % (10) y su 1 % (0,50) suman 60,50. Y para un cálculo aproximado del IVA que lleva dentro un precio con el 21 %, piensa que es algo más de la sexta parte del total. En 121 €, la sexta parte son unos 20 € y el IVA, 21 €.

Dividir la cuenta entre varios

El truco es partir el total en trozos que se dividan bien. Una cena de 87 € entre 3 son 60 más 27. Sale a 20 más 9, y cada uno pone 29 €. Con céntimos funciona igual: 94,50 € entre 3 son 90 más 4,50, o sea 30 más 1,50, y salís a 31,50 €.

Si dejáis propina, súmala antes de dividir. En una cena de 84 € con un 10 % de propina, el 10 % son 8,40 €, el total queda en 92,40 € y entre 4 sale a 23,10 € por cabeza. Y comprueba siempre multiplicando, que 23,10 por 4 tiene que dar 92,40.

Ofertas: compara el precio por unidad

El cartel grande de una oferta no dice si es buena. Lo que lo dice es cuánto pagas por cada unidad, por kilo o por litro.

Un pack de 3 por 4,50 € frente a la unidad suelta a 1,70 € se resuelve dividiendo: 4,50 entre 3 es 1,50 € por unidad, 20 céntimos menos que suelta. El pack compensa si de verdad vas a gastar las tres. A veces la cuenta sale al revés y el pack es más caro por unidad que el producto suelto. Por eso conviene hacerla siempre.

La «segunda unidad al 50 %» no es un 50 % de descuento. Dos de 8 € te cuestan 8 más 4, es decir, 12 €, y cada una te sale a 6 €. Es un 25 % menos por unidad, y solo si necesitabas las dos. El 3×2 es parecido: pagas 2 y te llevas 3, así que cada una cuesta dos tercios del precio, un tercio de descuento (algo más del 33 %).

Para comparar envases de distinto tamaño, lleva el precio al kilo o al litro. Una bolsa de 750 g a 2,25 € son tres cuartos de kilo. Divides entre 3 para saber lo que cuesta un cuarto (0,75 €) y multiplicas por 4. Sale a 3 € el kilo. Con medio kilo multiplicas por 2, con 250 g por 4 y con 200 g por 5.

La etiqueta ya te da el precio por kilo

No siempre hace falta calcularlo. El Real Decreto 3423/2000 obliga a los comercios a indicar, junto al precio de venta, el precio por unidad de medida: lo que cuesta un kilo, un litro, un metro o una unidad del producto, con el IVA y los demás impuestos incluidos. Tiene que ser inequívoco, fácil de identificar, claramente legible y estar en el mismo campo visual que el precio de venta, sin que tengas que pedirlo. También tiene que aparecer en la publicidad que menciona el precio.

Hay excepciones. No hace falta indicarlo cuando coincide con el precio de venta, ni en productos de menos de 50 g o 50 ml, en la venta automática o en otros casos que recoge su anexo I. Las comunidades autónomas se encargan de vigilarlo en los puntos de venta.

Cómo practicar y algunos consejos

La práctica de arriba hace rondas de 10 preguntas. Puedes elegirlas todas mezcladas o centrarte en porcentajes y descuentos, IVA, dividir cuentas u ofertas, y en dos niveles: fácil, con números redondos, y medio, con céntimos. Escribe la respuesta con coma o con punto, como te salga, y se da por buena con un céntimo de margen. Al acertar o al fallar te enseña el truco con los números de esa pregunta. El cronómetro solo corre mientras piensas la respuesta y al final te da los aciertos, el tiempo total y la media por pregunta.

Yo empezaría por el nivel fácil aunque parezca de primaria, porque lo que se entrena es el gesto (correr la coma, partir por la mitad) y no la cuenta difícil. Cuando aciertes las 10 sin pensar mucho, pasa al medio. Una ronda al día rinde más que diez seguidas el domingo, igual que pasa al aprender mecanografía.

Mi consejo para la tienda es no sacar el móvil para un 10 % y sí para comprobar una factura con muchas líneas. Calcular de cabeza no sustituye a la calculadora, sirve para que un resultado raro te salte a la vista antes de pagar. Y si una oferta te hace dudar, mira el precio por kilo de la etiqueta antes que el cartel.

Si te gustan estas prácticas cortas, hay otra para aprender los atajos de teclado imprescindibles de Windows y Mac.

# sigue leyendo

Comentarios

Deja un comentario

Tu correo no se publica.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.