Cómo medir y mejorar la velocidad de carga de una web (y de WordPress)
Para medir la velocidad de carga de una web, empieza por PageSpeed Insights de Google: pegas la dirección y en unos segundos tienes dos cosas, cómo ha ido la página a los usuarios reales de Chrome en los últimos 28 días (si tiene visitas suficientes) y una prueba simulada en móvil y en ordenador con una lista de qué la frena. Después, para ver el detalle de qué se carga y en qué orden, pasa la misma dirección por GTmetrix o WebPageTest. Con eso sabes dónde está el problema antes de tocar nada.
Qué son LCP, INP y CLS y cuánto pesan en Google lo tienes explicado en cómo influye el tiempo de carga en el posicionamiento. Aquí me centro en cómo medir y en qué cambiar.
Datos de usuarios reales frente a la prueba de laboratorio
Esta es la parte que más confunde, así que va primero. PageSpeed Insights enseña dos tipos de datos que no tienen por qué coincidir.
Los datos de campo salen del Informe de experiencia de usuario de Chrome (CrUX). Son mediciones anónimas de visitas reales, con sus móviles, sus conexiones y desde donde estén, acumuladas durante 28 días. Google toma el percentil 75 de cada métrica, es decir, se fija en las experiencias más lentas y no en la media. Si la página es nueva o tiene pocas visitas no habrá datos de esa URL, y PageSpeed Insights te enseña los de todo el sitio, si los hay.
Los datos de laboratorio son una carga simulada con Lighthouse, en un solo dispositivo y con unas condiciones de red fijas. Sirven para comparar antes y después de un cambio y para que te diga qué arreglar. Por eso la puntuación de 0 a 100 de arriba puede salir mediocre y los datos de usuarios reales estar bien, o al revés. Google lo explica así: los de campo son un histórico de muchos dispositivos y redes, y los de laboratorio, una sola carga simulada.
Mi consejo es no obsesionarse con la nota. Lo que cuenta es lo que viven tus visitas, y eso son los datos de campo.
Herramientas para medir
PageSpeed Insights
No pide registro. Analiza la versión de móvil y la de ordenador, y bajo la puntuación tienes los diagnósticos de Lighthouse con lo que frena la página. La prueba se lanza desde servidores de Google en Norteamérica, Europa o Asia, y la región aparece en el propio informe. El resultado puede variar de una ejecución a otra, así que yo repetiría la prueba un par de veces antes de sacar conclusiones.
GTmetrix
Fue la herramienta que descubrí en 2010 y por la que empezó este artículo. Hoy sus informes se basan en Lighthouse e incluyen datos de CrUX, pero lo que más me gusta es el gráfico de cascada, que enseña petición a petición cómo se carga la página y señala los archivos pesados y las respuestas lentas del servidor. Sin cuenta lanza la prueba desde Seattle. Tiene servidores de prueba en 28 ciudades, Madrid entre ellas, y con una cuenta (hay opción gratuita) eliges la ubicación en las opciones de análisis. Cuáles puedes usar depende del plan. Para una web española tiene mucho más sentido medir desde Europa.
WebPageTest
Permite elegir región (Estados Unidos, Europa o Asia), dispositivo (ordenador o móvil) y tipo de conexión, desde wifi hasta 3G. Las pruebas básicas son gratuitas y, con una cuenta gratis, tienes la herramienta completa. Es la más útil cuando quieres ver cómo carga tu web en una conexión móvil lenta.
Lighthouse en Chrome
Lighthouse está dentro de las herramientas para desarrolladores de Chrome. Abre la página, abre las herramientas para desarrolladores, ve a la pestaña Lighthouse y elige Analizar la carga de la página. En medio minuto o un minuto tienes el informe. Sirve también para páginas que piden iniciar sesión, cosa que las herramientas online no pueden hacer.
Medir lo que tardan tus visitas
Las herramientas anteriores miden cargas sueltas. Si quieres saber cuánto tarda la web a cada visitante, desde su conexión y su dispositivo, necesitas medir en el propio navegador del usuario, lo que se conoce como RUM (Real User Measurement).
En 2010 hablé aquí de Boomerang, una librería de JavaScript que había creado Yahoo. Sigue viva, ahora la mantiene Akamai, con licencia BSD: la añades a tus páginas y envía los tiempos de carga de cada visita al servidor que tú elijas. La alternativa de Google es la librería web-vitals, muy pequeña, que mide LCP, INP y CLS de la misma forma que Chrome y puede mandar los datos a Google Analytics o a tu propio sistema. Las dos necesitan algo de programación. Antes de montar nada, piensa qué vas a hacer con esos datos y cómo encaja con el aviso de cookies de tu web.
Qué mejorar primero
La guía de optimización de WordPress.org resume bien por dónde empezar, y vale para cualquier web.
Las imágenes
Quita las que no aportan y optimiza las demás, con el formato y la compresión adecuados. Los formatos modernos como WebP pesan menos. Si tienes muchas, hazlo por lotes, como cuento en redimensionar y convertir imágenes por lotes.
Menos archivos y más ligeros
Reduce cuántos archivos necesita cada página y minimiza el CSS y el JavaScript. Juntar varios archivos en uno se recomendaba sobre todo con HTTP/1.x. Con HTTP/2 no siempre compensa, y lo único fiable es probar qué funciona mejor en tu caso.
Caché de páginas
Servir la página ya generada en lugar de construirla en cada visita es de lo que más se nota en una web que cambia poco.
El servidor
Las versiones recientes de PHP suelen ser más rápidas, la caché de código (OPcache) ayuda, y en un alojamiento compartido apenas controlas la configuración. Si el informe dice que el servidor tarda en responder antes de enviar nada, el problema puede ser el alojamiento y no la página.
Acelerar WordPress
En WordPress, lo primero son los plugins. Desactiva y borra los que no usas, y si sospechas de uno, desactívalo y vuelve a medir. El tema también pesa mucho: uno ligero va mejor que uno cargado de efectos. Y mantener WordPress actualizado también cuenta.
Para la caché, WP Super Cache genera archivos HTML estáticos y los sirve a los visitantes que no han iniciado sesión ni han comentado, sin ejecutar PHP en cada visita. Es el que recomendaba en 2010 y sigue mantenido.
Para el CSS y el JavaScript, Autoptimize los agrupa, los minimiza y los guarda en caché, aplaza los scripts y puede cargar las imágenes de forma diferida, optimizar las fuentes de Google y quitar los emojis que añade WordPress. Lo que dije entonces lo sigo pensando: activa las opciones de una en una y comprueba que la web funciona tras cada cambio. Sus propios autores lo dicen así: configurar, probar, reconfigurar y volver a probar. Y no lo combines con otro plugin que también minimice HTML, CSS o JavaScript, porque es una de las causas de la página en blanco que mencionan en su ayuda.
Después de cada cambio, vuelve a medir con la misma herramienta y desde la misma ubicación. Si no, no sabrás si lo que ha mejorado es la web o la prueba.
Revisado y actualizado en octubre de 2026.
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