Cómo abrir puertos del router paso a paso y comprobar que funcionan
Para abrir los puertos del router entras en su configuración desde el navegador, buscas el apartado de reenvío de puertos (según la marca se llama Port Forwarding, Servidor virtual, NAT o Reenvío NAT) y creas una regla con el número de puerto, el protocolo y la IP local del equipo que tiene que recibir las conexiones. Guardas, y para que la regla no deje de funcionar un día cualquiera, haces que ese equipo tenga siempre la misma IP dentro de tu red.
Lo de abrir puertos aparece cuando quieres que alguien de fuera llegue a algo que tienes en casa: un servidor de un juego, una cámara, un NAS, un programa de descargas o un escritorio remoto. El router, por defecto, no deja entrar nada que no hayas pedido tú. La regla le dice a qué equipo de la red tiene que mandar lo que llegue por ese puerto.
Lo que necesitas saber antes
Tres datos. El primero es qué puerto pide el programa o el juego, y si es TCP, UDP o los dos, y eso lo dice su documentación. El segundo es la IP del router. En Windows abre el símbolo del sistema, escribe ipconfig y la verás como Puerta de enlace predeterminada. El tercero sale del mismo ipconfig: la Dirección IPv4 del equipo al que quieres mandar las conexiones.
Si no sabes con qué usuario y contraseña se entra al router, en la guía de cómo saber la IP y la contraseña por defecto de tu router lo tienes explicado.
Paso a paso
Cada router tiene sus menús, pero la regla siempre pide lo mismo. Te pongo como ejemplo los nombres que usa TP-Link en su ayuda oficial.
- Escribe la IP del router en el navegador y entra con el usuario y la contraseña de administrador.
- Busca el apartado de reenvío. En los TP-Link recientes está en Avanzado > Reenvío NAT > Servidor virtual, y en los antiguos en Reenvío > Servidores virtuales.
- Añade una regla nueva con el puerto externo (el que se ve desde internet), el puerto interno (el que usa el programa en tu equipo, que normalmente es el mismo), la IP interna del equipo y el protocolo. Si el programa no aclara si usa TCP o UDP, TP-Link aconseja elegir la opción que abarca los dos.
- Guarda los cambios.
- Fija la IP del equipo. El router reparte las IP de la red por DHCP y pueden cambiar. Lo más limpio es hacer una reserva de dirección en el propio router para ese equipo, así siempre recibe la misma.
Si el router es del operador y no encuentras el apartado, busca en su página de ayuda el nombre de tu modelo junto con «abrir puertos».
El cortafuegos del equipo también cuenta
Abrir el puerto en el router no sirve de nada si el cortafuegos de Windows bloquea la entrada. Microsoft da dos formas de dejar pasar el tráfico y avisa de que ninguna está libre de riesgo. Permitir una aplicación concreta es la menos arriesgada, porque solo abre los puertos cuando ese programa los necesita. Abrir un puerto a pelo es la más arriesgada, porque se queda abierto hasta que lo cierras tú.
Para permitir una aplicación ve a Seguridad de Windows > Firewall y protección de red > Permitir a una aplicación atravesar el firewall, pulsa Cambiar configuración y marca el programa.
Comprueba que ha funcionado
Con el programa abierto, entra en CanYouSeeMe, escribe el número de puerto y comprueba si responde. Ten en cuenta que la prueba busca algo escuchando al otro lado, así que si el programa está cerrado el puerto saldrá cerrado aunque la regla esté bien hecha.
Si sigue cerrado: doble NAT o CG-NAT
Cuando la regla está bien y aun así no entra nada, casi siempre es porque tu router no es el que da la cara a internet. Mira en la página de estado del router la IP de la conexión WAN y compárala con tu IP pública.
Si la IP WAN empieza por 192.168, por 10 o está entre 172.16 y 172.31, es una dirección privada y hay otro router delante del tuyo. Es lo que se llama doble NAT, y la regla tiene que estar también en ese otro aparato.
Si empieza por 100.64 hasta 100.127, es el rango que se reserva para el CG-NAT, en el que el operador comparte una misma IP pública entre varios clientes. Ahí no puedes abrir puertos desde casa. La salida que propone TP-Link es pedirle al operador una IP fija, y es lo primero que haría yo.
UPnP: cómodo, pero yo no lo dejaría encendido
Muchos routers traen UPnP, que deja que los propios dispositivos abran los puertos que necesitan sin que tú hagas nada. Es cómodo para juegos online, videollamadas o servidores multimedia. El propio TP-Link reconoce que una aplicación maliciosa puede usarlo para abrir puertos sin que te enteres, y aconseja desactivarlo si no lo necesitas y tener el firmware al día. Yo prefiero abrir a mano solo lo que uso y cerrar lo que dejo de usar.
Por la misma razón, si el router aún tiene la contraseña de fábrica, cámbiala antes de tocar nada. En la guía de seguridad wifi están los demás ajustes que conviene revisar ya que vas a entrar.
¿Y Simple Port Forwarding?
En 2009 recomendé Simple Port Forwarding, un programa que abría los puertos por ti eligiendo el modelo de router. Su web sigue en pie, pero los sistemas que lista como compatibles terminan en Windows 8 y pide Internet Explorer, así que hoy no lo instalaría. La regla a mano son dos minutos y sabes exactamente qué has abierto.
Revisado y actualizado en octubre de 2026.
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